miércoles, 29 de abril de 2009

TERMODINÁMICA II.

Segundo principio de Termodinámica.
En el país de los tuertos, el ciego es el rey.

lunes, 27 de abril de 2009

MÁLAGA.


Denominación de origen: Costa del Sol y del Ladrillo.

viernes, 24 de abril de 2009

THE OBSERVER.

Los hombres se dividen en dos; los que se exhiben y los que se guardan. Los que se exhiben bailan al son que les tocan, son extremadamente ruidosos en sus manifestaciones y odian el silencio porque les remite al vacío. Necesitan destacar por entre las cosas del mundo porque así creen que viven más.
Los segundos son expertos en grietas y dueños de sí mismos. A medida que avanzo en el tiempo, me oscurezco más. Dejo de ser para perderme en medio de la vorágine de cuerpos que pasan. Soy una atalaya, un lugar privilegiado desde el que observo el tiempo de los otros. Me aparto de su tiempo lleno de proyectos de futuro como así llaman al abismo. Su ansiedad por el paso del tiempo les hace asegurarlo mediante reduplicación innecesaria. ¿Hay algún proyecto de pasado? Tiempo repetido, pleonasmo de tiempo que gira sobre sí mismo y, en su girar vertiginoso, tan sólo escupe barro que no es tierra donde cultivar simiente sino tierra perdida, tierra tan estéril como el tiempo que emplean para huir del tiempo.


miércoles, 22 de abril de 2009

JUSTA RECOMPENSA.


¿Cuándo los grandes chefs podrán colgar sus deconstructores platos en los museos de arte contemporáneo?

lunes, 20 de abril de 2009

FANATISMO EN LONDRES.


Si se nos permite hacer una metonimia de la muerte, (trasladar el terror de las víctimas, siempre inocentes, al verdugo), lo monstruoso es que un padre de un niño pequeño y con otro por venir, que trabaja como maestro con niños deficientes, sea capaz de colocar una bomba en el metro.

viernes, 17 de abril de 2009

EL ACTOR SE PREPARA.



(Devoted to Konstantin Sergéyevich Stanislavski).

Habiendo realizado con el máximo aprovechamiento todos los cursos posibles sobre expresiones corporales, danzas exóticas, vocalizaciones perfectas, respiraciones orientales, declamaciones clásicas, sicologías profundas y actores ante la cámara, se consideró suficientemente preparado para impartir el único curso decente: El actor ante el cheque.

miércoles, 15 de abril de 2009

CONTRA LA MONARQUÍA.


Los méritos no se heredan. El principio hereditario de la sucesión automática por la transmisión del semen, (monarquía), atenta contra el principio igualitario como punto de partida, (democracia) y contra el principio de excelencia o punto de llegada, (aristocracia).

lunes, 13 de abril de 2009

TOTALITARISMO IGUALITARIO.


Eliminado felizmente el esfuerzo por antimoderno, todo el mundo tiene derecho a todo.

viernes, 10 de abril de 2009

miércoles, 8 de abril de 2009

TERMODINÁMICA I.

Primer principio de Termodinámica.
La basura ni se crea ni se destruye, se transforma.

lunes, 6 de abril de 2009

SURREALISMO VIENE DE SUR III


¿Qué hacen tantos hombres hechos y derechos alrededor del manto de una virgen?

viernes, 3 de abril de 2009

OGROS. (Método infalible para abatirlos).

El ogro es un animal que vive perdido en el mismo cuento. La actividad preferida del ogro es gruñir cuando el mundo no se adapta a sus deseos. O sea, siempre. Por eso su relación con humanos suele ser escasa y poco gratificante para ambos. Al ogro le gusta llevar la razón a todas horas y no soporta que nadie le contradiga. Exige sumisión. Debajo de la piel del ogro suele habitar un niño insatisfecho. La insatisfacción del niño que vive en el interior de la piel del ogro se podría deber a una pérdida grande. Un padre o una madre que se fueron antes de tiempo. También incluso la pérdida del pueblo donde nació porque se lo tragó un pantano. Cosas así. A los ogros les gusta mucho que cada cosa esté en su sitio y que haya un sitio para cada cosa. Maniáticos del tiempo, desfilan por la vida con horarios estrictos y puntualidad militar. De hecho no soportan el más mínimo cambio. Exigen que se les cuente el cuento de siempre con la misma entonación y las mismas pausas.
Una persona razonable jamás le dará al ogro la oportunidad de gruñir. Bajo ningún motivo discutirá con él. Esto inquietará en grado sumo al ogro acostumbrado a que le opongan al principio una cierta resistencia. Es posible entonces que el ogro lance un atisbo de gruñido, una especie de regurgitación a caballo entre el gruñido propiamente dicho y un gesto de sorpresa. La persona razonable, sin perder la sonrisa inicial con que enfrentó al ogro, se quitará con gracia la chistera, meterá en ella el atisbo de gruñido del ogro y pronunciará las primeras palabras que se le ocurran. Total, diga lo que diga, el resultado va a ser el mismo. De la chistera saldrá un espíritu patafísico que rápidamente adoptará la figura del niño que fue la persona razonable y se pondrá a jugar con el ogro. El ogro no tendrá la más mínima posibilidad de salir victorioso de tan desigual combate. A medida que vaya perdiendo cromos, irá dulcificando su rostro y sus palabras hasta acomodar su continente a la lectura del cuento de siempre que la persona razonable leerá con entonación dodecafónica y pausas ad libitum.


(Nota de extrema importancia: La persona razonable le contará al ogro su cuento de siempre, como acto de cortesía hacia el niño insatisfecho que vive dentro, para después, poco a poco, contarle otros cuentos con otras voces. Sin embargo la persona razonable se mostrará inflexible en la manera patafísica de contar el cuento de siempre al ogro. La entonación dodecafónica y la distribución aleatoria de pausas son elementos innegociables).


miércoles, 1 de abril de 2009

ESCRITURA, NIÑOS Y TIEMPO.


Dicen que la verdad está en los niños y en los borrachos. No lo sé. Lo que sí sé es que la inocencia es mirada primera que sirve para nombrar. Así fue como mi hijo atravesó el majestuoso puente que nos llevaba a Lisboa desde el mar antiguo. Fue entonces cuando puso nombre a lo evidente. Se ve el mundo.
Todo esto viene al caso para decir que amo las mañanas como manera de ver el mundo. Me calzo las zapatillas de domingo y me echo a andar por el vacío de las calles. Soy un hombre que pasa. Nada es mío y todo me pertenece. El riego de las calles, los barrenderos, el quiosquero, el cigarrillo último del amo del universo. También me pertenece la mujer de la marquesina que espera sentada al autobús. Sólo dispone de una mirada que se apodera de mí cuando paso escribiendo como una exhalación. Si está muy aburrida, su mirada probablemente me acompañará hasta que me pierda. Pero de eso no puedo hablar porque ya soy una espalda que se aleja en disonancia o en consonancia con mi mundo interior. A veces el mundo interior desde el que escribo coincide con el mundo exterior que recorro y a veces no. A veces la sintonía es perfecta y escribo con los pies de andar o ando con las teclas de escribir.


Hace poco aprendí la mecanografía que no quise de mi madre cuando, posiblemente, era ella la que sentía el paso del tiempo con sus arrebatos de despertarme. Pero ahora soy yo quien se siente igualitario a ella y a mi padre en la angustia de pensar que están fuera de tiempo y que es muy posible que dentro de poco ya no estén. Entonces me haré definitivamente grande y el mundo se hará un poco más pequeño. Mientras tanto, recorro las calles del mundo con ojos de nombrar, como si fuera un niño. Me he vuelto pequeño y el mundo cada vez es más grande. Las cosas aumentan de tamaño para que yo las vea y las nombre. Ahora las cosas del mundo se han hecho importantes porque mido el paso del tiempo como intervalo entre las líneas que escribo.


Por eso cuando mi hijo dice que desde el puente que atravesamos se ve el mundo, yo asiento con verdad de descubrimiento. Lo veo con él y por él lo nombro bajo promesa de no olvidarlo jamás, ahora que escribo para siempre con la monotonía de las teclas en la pantalla del ordenador. Ahora en que andar y escribir son las dos caras de una misma pasión.