miércoles 21 de marzo de 2012

EL TRIUNFO.


De joven pensaba que tenía el triunfo al alcance de la mano. Pasó el tiempo y, sin apenas darse cuenta, fue rebajando sus expectativas. Un buen día se miró al espejo y supo que el azar presidia las acciones de los hombres. Triunfar o no triunfar, ésa ya no era la cuestión

lunes 19 de marzo de 2012

LA PEPA Y EL FORRO DE LOS COJONES


En 2012 el gobierno saliente (de izquierdas) se despide indultando a un banquero condenado por mentir haciendo daño a sabiendas.  El gobierno entrante (de derechas) indulta a un cargo político condenado por robo. Cuesta mucho no pensar que todos los políticos no sean iguales. No lo son. Es cierto.

Pero no es menos cierto que, para que un chorizo jamás entre en la cárcel, lo mejor ser es banquero o político.

¿Y la constitución? Se la pasan por el forro. Ésta y la de 1812.


viernes 16 de marzo de 2012

FOLLAR.



Es como tomar juntos café, pero cada uno en su taza.

miércoles 14 de marzo de 2012

SAVING ENERGIES.


El ahorro de energías le había llevado a una sabiduría muy práctica. Sólo se mostraba cuando le querían ver.




lunes 12 de marzo de 2012

EL AJEDREZ




El ajedrez es la sublimación simbólica de nuestros instintos primarios, de nuestros más oscuros deseos. Ya lo decía Freud cuando hablaba del retorno de lo reprimido. El ajedrez es el retorno intelectual del hombre de las cavernas que vive agazapado en nuestro cerebro reptiliano. Sobre un tablero de sesenta y cuatro escaques tiene lugar el combate más sangriento que jamás pueda entablar el ser humano. La abstracción del juego no impide en absoluto que lo primario no se exprese con toda su violencia. Para ser no cabe término medio; o se mata o se muere. Ya lo dijo Heidegger: “el hombre es un ser para la muerte”.

La muerte, que representa la derrota, es general a todos los deportes en que compiten dos. Los deportes multitudinarios se parecen más bien a la loca carrera de espermatozoides donde gana uno y pierde el resto. La derrota, al ser numerosa, queda forzosamente suavizada. Sin embargo no conozco ningún deporte donde la crueldad sea tan abrumadora y refinada como en una partida de ajedrez. Cada jugada en el tablero es la crónica anunciada de una muerte segura. Resulta estremecedor asistir a una partida comentada y seguir las diferentes estrategias y sacrificios que hace un bando para forzar al otro a su propia destrucción. Desde este sangriento punto de vista, el ajedrez comparte con el vampiro una lógica interna capaz de seducir a la presa para que por sí misma descubra el cuello en medio de la coreografía de dos cuerpos que organizan la masacre sin mover un músculo.

Y ya puestos en muertes simbólicas, muchas y variadas son las interpretaciones que usan el ajedrez para rebuscarlo y ensuciarlo todo con la manía de matar freudianamente al padre. Es posible que tengan razón, pero a mí no me interesa ahondar en este espinoso tema ahora que mi hijo se ha comprado una pistola espacial y ha hecho de mí su blanco favorito. Últimamente suele dispararme a traición cuando escribo.  Según me confesó el otro día, no sabe por qué pero se siente extremadamente contento con acribillarme la espalda mientras yo acumulo adjetivos y mala leche.

Desde el punto de vista de la guerra de sexos, me resulta muy raro que las feministas españolas más radicales no hayan reivindicado el ajedrez como la bomba definitiva. De todas las piezas con potencia real de fuego, la reina es la que más movilidad tiene y la más mortífera, sobre todo si la comparamos con un rey idiota, prácticamente incapacitado. O las feministas radicales no saben jugar al ajedrez porque están muy ocupadas en leer obras feministas, acudir a foros feministas, hacer películas feministas y abatir al macho allí donde se encuentre, o las feministas radicales españolas son monárquicas y no quieran entrar en terrenos pantanosos. Todavía recuerdo con estupor a tres damas furibundas explicándome que no era contradictorio ser juancarlista y de izquierdas.
Desde el punto de vista gramatical, el ajedrez es el juego que sirve para explicar a la perfección el concepto de estructura en el lenguaje. Ferdinand de Saussure fue quien estableció la noción de sistema usando el ajedrez como ejemplo. El ajedrez es una estructura que consta de un número finito de elementos y unas reglas fijas de combinación que permiten elaborar un número infinito de jugadas. Efectivamente, no hay ordenador en el mundo que sea capaz de atesorar todas las posibles frases con que podemos jugar a comunicarnos a lo largo de nuestra vida. Lo milagroso del lenguaje es que nos permite entender a la perfección cualquier frase de nuestra lengua aunque no la hayamos oído nunca. Exactamente igual me pasa a mí que soy capaz de reconocer en milésimas de segundo a cualquier cuerpo femenino buenísimo aunque no lo haya visto nunca y pase como una exhalación.

viernes 9 de marzo de 2012

La CEOE Y EL BAZAR CHINO.


Circular interna.

Ante el avance notorio, pero insuficiente, de la reforma laboral impuesta por nuestro gobierno, queremos hacer constar a todos nuestras empresas afiliadas que no hemos podido introducir en la reforma una disposición adicional que esperamos pueda llevarse a cabo una vez se celebren las elecciones autonómicas en Andalucía y Asturias. Dice así:

“Disposición adicional cuarta:

En orden a la consecución de los objetivos en cuanto a la optimización de recursos humanos con vistas a una mejora de la productividad, se estipula la obligatoriedad por parte del empresario de subvencionar (entre un diez y un treinta por ciento como máximo) la compra por parte del trabajador@ de un jergón chino para pernoctar en el mismo centro de trabajo.

Corre por cuenta del empresario habilitar los recursos necesarios para la conversión del centro de trabajo en dormitorio residencial nocturno así como  disponer y habilitar dos espacios bien diferenciados con sus correspondientes servicios para los trabajadores y las trabajadoras.

Corre por cuenta del trabajador@ el mantenimiento y la limpieza del espacio residencial nocturno para su corecta conversión en centro de trabajo”.

La junta directiva.

miércoles 7 de marzo de 2012

SEXO, GÉNERO, VISIBILIDAD...


A la pregunta inocente de cúantos niños hay en la clase, se me podrá contestar, por ejemplo, que veinte; doce niñas y ocho niños. El masculino niños tiene valor neutro porque no excluye al femenino niñas.

Pero si alguien pregunta cúantas niñas hay en esa misma clase, no habrá más remedio que decir "doce" porque el femenino niñas sí excluye al masculino niños, o sea, que como efecto colateral de la pregunta, los niños de esa clase no existen. Lo ideal es que en la clase esten los niños con las niñas.

Las matemáticas no engañan, el lenguaje tampoco. Por eso hace muy visible la distinción entre  las matemáticas y los matemáticos.