Autodefinición Informal. Con todo mi respeto, soy apolíticamente incorrecto. Mientras más viejo, más tierno me vuelvo y también más radical.
viernes, 27 de febrero de 2009
miércoles, 25 de febrero de 2009
lunes, 23 de febrero de 2009
viernes, 20 de febrero de 2009
miércoles, 18 de febrero de 2009
SURREALISMO VIENE DE SUR.

Cualquier lugar de Andalucía en una tarde de final de primavera. Son las seis y hace mucha calor. Sentado a la sombra, me protejo de un sol inclemente que da contra el portón cerrado de la iglesia de enfrente. En el centro, un cartel convoca a un triduo en honor de la Virgen. Bajando la cuesta de la estrecha calle, se aproxima un grupo de beatas enlutadas y silenciosas. Agolpadas ante la puerta, se abanican mientras leen la hora del ritual. Una de ellas coge la aldaba y golpea con fuerza varias veces. Nadie responde. Pasa el tiempo y las beatas se impacientan y murmuran. La vieja de la aldaba vuelve a golpear inútilmente. De pronto, movidas por un mismo resorte, las beatas se quitan los zapatos y blanden sus tacones negros contra el portón. El aire denso de la tarde se llena de un repiqueteo incesante. Por fin se oye un “ya va” junto al ruido del portón que se abre y deja ver a un viejo que recibe los improperios de las beatas que pasan hasta desaparecer en la oscuridad.
lunes, 16 de febrero de 2009
viernes, 13 de febrero de 2009
miércoles, 11 de febrero de 2009
lunes, 9 de febrero de 2009
EUFEMISMOS.
jueves, 5 de febrero de 2009
PLAN DE ESTUDIOS.
.
Definición de Patafísica:
La definición de patafísica no tiene el menor interés.
Podría decir que la patafísica es poliédrica y ambigua. Mentiría descaradamente
en ambos casos. A un patafísico le importa un bledo cualquier definición porque
sabe que es poner puertas al campo. Poner puertas al campo es propio de
expertos, especialistas, eruditos y demás gente obsesiva. Nada que ver con el
patafísico que es un ser puro y exento de cualquier veleidad clasificatoria. La
taxidermia no forma parte de sus perversiones.
Acto patafísico:
El acto patafísico por antonomasia es la patada en el culo.
Los elementos necesarios son el pie como motor primero y el culo como objetivo
básico. Practicar algún deporte agresivo y percutor como el fútbol o el ping
pon contribuye sin duda alguna a que el patafísico goce de la forma física
adecuada. De todas maneras el culo sigue siendo lo más importante. Saber
distinguir a primera vista un culo solemne es condición sine qua non para
practicar la patada con tino y exactitud.
Precedentes patafísicos:
Los hay muy diversos y múltiples. Todo depende del grado de
imaginación del patafísico cuyo momento álgido suele coincidir con la defecación.
En líneas generales y con el fin de que el lector tenga algo a lo que
agarrarse, podríamos decir sin miedo a equivocarnos que el primer acto patafísico
fue la primera vez que alguien, para copular, se negó a decirle a la hembra; “te
quiero” o alguna sandez por el estilo.
Desde entonces ha llovido mucho. Tanto que la acumulación insensata
de sandeces produjo el Romanticismo que
es enemigo mortal de la patafísica. La patafísica se opone a todo, pero su odio
más acérrimo se lo reserva al Romanticismo por ser un movimiento execrable y
criminal que pretende dar sentido a lo que no lo tiene. También la patafísica
odia casi con la misma fuerza a la sicología y a la metafísica como
excrecencias indecentes de la actitud romántica.
Por el contrario, la patafísica es amiga íntima de la
biología en tanto que vivir mecánico en oposición al sentido sentir. Tener una
visión biológico-patafísica de la vida supone un ahorro considerable de pasta
que uno puede emplear en sí mismo en vez de invitar a cenar a la hembra para
intentar llevársela a la cama.
Lugar del curso:
Nunca se sabe. Puede ser aquí, puede ser allá…
Duración:
Depende. Por lo general, mi experiencia me indica que los
estudios patafísicos pueden durar toda una vida o lo que un salivazo en una
plancha. Estas cosas son así. ¿Cuánto dura un buen polvo o una buena cagada?
Depende. Pues lo mismo pasa con la patafísica.
Admisión:
Nuestro profesorado, constituido exclusivamente por mí
mismo, está capacitado para detectar en un santiamén a los posibles alumnos que
serán expulsados de forma inmediata. Es posible que, para evitarlo, el alumno
se ponga de rodillas con los brazos en cruz o se tienda en el frío suelo en
actitud de felpudo implorando durante unos tres o cuatro días ser admitido. “Nanay
de la chinganga”, dirá el profesor patafísico, yo mismo, y acto seguido
desplegaré un surtido variado de patadas en el culo acompañadas de un popurrí
de frases hirientes y crueles improperios. Frases hirientes y crueles
improperios:
He aquí, a título orientativo, una somera guía por sí el
patafísico no tiene un buen día y no se le ocurre nada extremadamente duro para
acompañar a la expulsión inmediata. Éstas son las frases hirientes y los
improperios crueles más comunes por riguroso orden de ocurrencia:
-“Llora como político lo que no has sabido entender como
patafísico”. (El oficio de político puede ser sustituido por tertuliano
tautológico, líder de opinión contrastada, juez severísimo, pontífice
pulcrísimo, empresario procaz, catedrático práctico, estrella mediatizada, rey
sucesorio y cosas por el estilo).
-“Si no sabes hacer lo O con un canuto, métete a artista
conceptual”. (Muy de moda en la actualidad de hoy. Mañana ya veremos).
-“Váyase usted de la Costa del Sol”. (Este improperio es
duro como el diamante. Yo lo sufrí en mis carnes por boca de un fontanero en mi
propia casa cuando le supliqué de rodillas que me enseñara a no arreglar una
tubería y a cobrar un precio exorbitante por ello).
-“Si no votas, después no te quejes”. (Con esta frase
hiriente me inicié en la patafísica. Me la soltó una huevera mientras con gran
delicadeza depositaba una docena de huevos en un cartucho de papel de
periódico).
-“Si vales, ya sabes, ¡A joderse! y si no vales, ¡Que te
den por culo!”. (Muy aconsejable en estos tiempos en que todo el mundo quiere
ser muy importante con mucha rapidez).
Nota:
Tan importante es lo que se diga como la forma de decirlo.
En esto podemos asegurar que nuestro profesorado, integrado básicamente por mí,
alcanza las máximas cotas en cuanto a tonos vejatorios y gestos de asco.
Currículo:
La sofisticación de los estudios patafísicos está
especialmente diseñada para que nuestros queridísimos alumnos no tengan que
elegir nada. Sus gustos no cuentan. No hay caminos que elegir ni itinerarios ni
encrucijadas. Si fuera por ellos, sólo aprenderían lo que menos esfuerzo les costara
que es justo lo que más les gusta. Eliminado el gusto como coartada ficticia de
una libertad democrática para hacer el vago, el profesorado patafísico, yo en
mi misma mismidad, impartirá la única asignatura obligatoria: la lógica
patafísica.
Lógica patafísica:
Hoy no toca. Estoy cansado y tengo hambre. Otro día hablaré,
si me acuerdo. Por ahora me limitará a formular la pregunta.
Pregunta patafísica
absolutamente necesaria pero imposible de contestar:
¿Por qué las tías buenas están tan buenas?
Nota final:
(No tengo ni puta idea si
esto va a continuar, así que no esperéis nada. Que os
miércoles, 4 de febrero de 2009
lunes, 2 de febrero de 2009
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