miércoles, 4 de julio de 2012

ARTISTAS


Los que se dedican a la pintura se dividen en dos grandes grupos:
Los pintores y los artistas plásticos.

Los pintores saben hacer la O con un canuto, aunque después trabajen otros códigos.

Los artistas plásticos no tienen ni idea de cómo se hace una O y por eso se inventan unos códigos indescifrables e ininteligibles. Suelen reflexionar mucho, son multiculturales, solidarios y se apuntan a cualquier modernez.

Aunque parezca mentira, los pintores que saben hacer la O con un canuto también son artistas, pero prefieren que se lo diga el público.

En cambio, los artistas plásticos no paran de autopromocionarse y venderse a cualquier postor. Pintan cuadros como churros (plástico viene de plasta) y usan palabras muy raras.

5 comentarios:

Luis Colucci dijo...

Estoy de acuerdo con usted, señor porquero, aunque esto no debe resultarle novedoso. Querría, eso sí, hacer una aclaración o un añadido, si se me permite. Cabría, tal vez, incluir en la enumeración a los artistas visuales, que sería un término más genérico y de moda que, además, abarcaría toda clase de disciplinas como pintura, dibujo, grabado, instalación, intervención, fotografía, diseño gráfico y fabricación de churros originarios, comprometidos, transgresores y bajos en calorías.
Un abrazo.

El Porquero de Agamenón dijo...

Tiene usted toda la razón.Habría que meter a toda esa chusma de paniaguados subvencionados como también habría que meter a esos escritores con sus códices, sus vientos y sus pilares de las catedrales y de la tierra y al gran charlatán mágico, el señor Coelho que copia tan miserablemente a Borges.¿Para cuándo su asesinato poético?
Un fuerte abrazo.

Luis Colucci dijo...

Ciertamente, hablando de Coelho y Borges, hay que tener cara para titular a un libro El Zahir y a otro Aleph. Propongo que el próximo lo llame El libro de arena.

El Porquero de Agamenón dijo...

Mejor sería:"Asfixiado por la arena".Un abrazo.

Luis Colucci dijo...

Podría ser. Aunque también le cabría "Historia universal de la infamia". Así podría titularse su autobiografía, aunque lo de "universal" estaría demás.