lunes, 30 de septiembre de 2013

EL BUEN DIRECTOR Y LA RED INVISIBLE.

Que un director no entienda de actores no es obstáculo para que se produzca una buena obra. Tampoco lo es que el actor no entienda de dirección. Cada uno mira con ojos diferentes. La mirada del actor es corta, pues debe dirigirse tan sólo a los otros actores y a sí mismo. La mirada del director es abarcadora de todo.
Sin embargo, no entender de actores no significa no respetarlos.
No respetar a un actor significa no ser consciente de su vulnerabilidad.
Por eso el buen director se ocupa de que el actor esté cómodo encima de un escenario, le provee de todo lo necesario y le tiende una red invisible para que se sienta seguro.
Por eso se dice que un director no respeta a los actores cuando arroja a estos a los pies de los caballos.
TAO DEL ACTOR.


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