(Devoted to a friend of mine)
Harto de ser portería de fútbol, un buen día
decidió cambiar por completo. Para ello tuvo primero que dejar de exponerse a
que le dispararan, después se hizo gol, más tarde balón y por fin se convirtió
en el sujeto que coloca amorosamente el balón sobre el césped, mira fijamente a
portería, toma impulso, golpea con fuerza, canta gol y recibe el aplauso del
público y el reconocimiento de sus compañeros. Sólo entonces se convirtió en
sujeto de su propio destino.






